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viernes, 29 de mayo de 2015

NORDIC WALKING: APLICAR EL SENTIDO COMÚN

Hablar de nordic walking o marcha nórdica es hablar ante todo de recorrer a pie una determinada distancia, o lo que es lo mismo: si no existe ninguna contraindicación física que lo impida, cualquier ser humano puede caminar de forma natural sin necesidad de utilizar un par de bastones para desplazarse. Pero si activamos el sentido común entendido como: “la facultad esencial que posee la persona para juzgar razonablemente las cosas”, rápidamente nos daremos cuenta que incorporar dos puntos de apoyo más a la innata acción humana de recorrer a pie una distancia tiene muchos beneficios para nuestra salud. Aquí os dejamos unas pautas para aplicar el sentido común en la iniciación de esta práctica deportiva. El nordic walking es siempre una buena alternativa al caminar y un buen compañero de viaje.

El sentido común para fomentar y practicar el Nordic Walking 

El sentido común no es un fin, sino una manera de pensar que necesita una práctica y un estímulo constantes. Tomemos como punto de partida que el simple hecho de caminar tiene una respuesta en la tercera ley física de Newton según la cual, a cada fuerza aplicada (acción) le corresponde otra fuerza de igual magnitud y dirección contraria (reacción). Cuando caminamos, estamos aplicando este principio. Al caminar, nosotros “empujamos” el suelo hacia atrás, de manera que según dicho principio, el suelo nos empuja con la misma magnitud y dirección opuesta. Esto es lo que nos impulsa hacia adelante y nos permite caminar. Si a dicha acción le incorporamos un bastón de marcha nórdica en cada mano, es de sentido común que aumentaremos la fuerza de empuje hacia delante activando simultáneamente los brazos y el tronco superior. En este primer cuaderno os proponemos diversas pautas a seguir para activar el sentido común con el objetivo de aplicarlo en la iniciación y practica regular de la marcha nórdica, así como en la difusión de esta modalidad deportiva todavía por reconocer.

1. Simplicidad: Todo en la vida es más simple y sencillo de lo que parece. No nos compliquemos la vida con movimientos extraños y descoordinados. Si apreciamos malas sensaciones significa que algo no funciona bien. Familiarizarse con el propósito y el objetivo que no es otro que avanzar impulsándose con los bastones y no utilizarlos únicamente de punto de apoyo. El sentido común depende de no complicar en exceso la situación, utilizando del mismo modo que lo hacemos cuando caminamos normalmente, un brazo y una pierna alternativamente pero con un bastón en cada mano. La autoconfianza es fundamental y el sentido común, debe abrir vuestros ojos a la sencilla de la acción de caminar con dos bastones, prescindiendo de teorías y directrices demasiado rebuscadas para una acción también fácil y básica como es caminar.  No realizar un curso o aplicar una técnica determinada no es una razón para no poder practicar correctamente una actividad física tan básica como es caminar con bastones.

2. Somos humanos experimenta: Evitemos buscar tres pies al gato. No los hay. Utilizamos lo bastones de para impulsarnos. La técnica sólo tiene cuatro fases: clavar el bastón, cargar sobre la dragonera, impulsar hacía atrás y recuperar el bastón hacia el  punto inicial. Inicia tu caminata con seguridad y sin complejos. Los bastones serán tus compañeros inseparables, utilízalos como quieras, pero cíñete a la realidad. Si cuando inicias a caminar con ellos compruebas que la acción de caminar se complica es que algo falla. Te detienes y activas el sentido común. Compruebas que las dragoneras estén bien colocadas (derecha R e izquierda L) y que la medida de los bastones es la adecuada. Ni muy corta ni excesivamente larga. Inicia de nuevo tu caminata, debes notar que tú controlas y denominas los bastones y no ellos a ti, que te ayudan a desplazarte mejor y que los músculos del tronco superior se ponen en acción. Prueba diferentes escenarios, urbanos, playa, montaña el cambiar de superficie y entorno acelerara tú autoaprendizaje.

4. Reflexiona a cado paso: Caminar es una excelente forma de reflexionar y ver la vida desde otra perspectiva. Es la parte de tu pensamiento donde reside el verdadero sentido común. La parte que toma un poco de tiempo a la inteligencia, a la alegría, a la importancia de todo lo que te apresura ahora mismo y sugiere que es hora de añadir una dosis de agua fría a la emoción. Observa interiormente las sensaciones que te transmiten los bastones al caminar. Sensaciones positivas y negativas. Escucha a tu cuerpo a cada paso. Los primeros pasos deben transmitir buenas vibraciones a pesar de que surjan dudas o no terminemos de coordinar algún movimiento. Sólo es cuestión de práctica.

5. Conoce las limitaciones de tu propio cuerpo: Practicar marcha nórdica permite tener buenas sensaciones en pocas semanas. No pretendamos en pocos días llevar a cabo lo que durante años no hemos hecho en actividad física. Si lo hacemos convertiremos el beneficio en un perjuicio para nuestra salud. Es de sentido común que si realizo una actividad física regularmente mi salud se beneficiará y descansaré mejor, pero también deberé alimentarme adecuadamente y equiparme con el material óptimo  para poder hacer frente cada día a un nuevo reto de caminar a ritmo de bastones.

6. Piensa en positivo: si te inicias a caminar con bastones de marcha nórdica, pensando que no te aportará ningún beneficio, ya estás en modo negativo. Utiliza el sentido común: caminar es saludable, divertido y además puedes compartirlo con otras personas y comunicarte con ellas mientras recorreréis juntos unos cuantos kilómetros a ritmo de bastones. Cultiva la mente abierta tener una mente abierta y curiosa es sinónimo de enriquecimiento humano. La motivación que se genera cada día tras una agradable y beneficiosa jornada de “nordic walking” es fundamental para seguir perfeccionando y practicando este deporte, que puede practicarse en cualquier momento y lugar, individualmente o en grupo, disfrutando de cualquier entorno y obteniendo de inmediato agradables sensaciones físicas y mentales.

Analiza tus sensaciones y procesa en tu mente las imágenes y momentos más positivos vividos durante la caminata, obtendrás en poco tiempo excelentes resultados a nivel físico y mental: en definitiva tu cuerpo te pedirá más.