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sábado, 6 de junio de 2015

NORDIC WALKING: APUNTES SOBRE LA HIDRATACIÓN

Cualquier tipo de actividad física, aunque ésta sea de carácter moderado, tiene como consecuencia la eliminación de una cantidad variable de agua y sales minerales con un aumento del consumo de energía. Por ello es prioritario el aporte de agua acompañada si es posible de azúcar y sales minerales (electrólitos), con el fin de que la actividad muscular se realice correctamente.

Cuando se practica una actividad deportiva se puede perder rápidamente una gran cantidad de agua porque se transpira mucho. Una deshidratación imperceptible del 1% del peso corporal disminuye los resultados musculares y físicos en un 10%.

Una buena hidratación es indispensable para evitar la aparición de lesiones, de tendinitis, calambres, fatiga, hipertermia, problemas digestivos, disminución de los resultados. El agua es indispensable para todo esfuerzo físico. La pérdida de agua durante un esfuerzo puede ser rápida. Una buena hidratación permite una mejor recuperación.

Es necesario mantener un buen estado de hidratación antes, durante y después de la realización de cualquier tipo de actividad física o deporte.

Los factores que condicionan el ejercicio en relación con la hidratación son:
  1. Las características del ejercicio.
  2. Las condiciones ambientales.
  3. Las características individuales de cada individuo.
  4. La aclimatación  a las condiciones climáticas externas.
  5. El entrenamiento.
  6. El umbral y la capacidad de sudoración.
Un dato importante y a tener en cuenta es que tampoco hay que excederse al hidratarse. Hay, en la literatura científica, evidencias de que un correcto estado de hidratación es clave en el mantenimiento de un óptimo rendimiento deportivo.

Se acepta por cierta parte de la población que para perder peso es necesario realizar ejercicio con trajes térmicos y aparatos para sudar, lo único que consiguen es perder agua corporal pudiendo llegar a deshidratarse.

La pérdida de peso por lo tanto dura poco ya que lo que se consiguió a base de perder agua y sales minerales que son imprescindibles para continuar con la actividad física. En la práctica de actividad física, se recomienda recibir diariamente 1ml de agua por caloría ingerida. Es decir si realiza una dieta de 4.000 kcal. se necesita 4 litros de agua, 2l de agua bebida más 2l de agua contenida en los alimentos.

Al realizar actividad física ha de tenerse en cuenta una correcta hidratación. En cualquier tipo de ejercicio se produce un incremento del trabajo muscular. Las consecuencias de esta actividad sobre el equilibrio hídrico, al igual que sobre el gasto energético, son diferentes en función de la edad, del sexo, de la forma física, de la duración e intensidad de la actividad física y también de las condiciones del entorno en el que realiza el ejercicio:
  1. Temperatura exterior.
  2. Humedad del aire.
  3. Viento.
  4. Altitud.
  5. Actividad en sala o al aire libre
LAS BEBIDAS ISOTÓNICAS

Las bebidas isotónicas suelen ser el primer producto con cierta “suplementación” (por así decirlo) que probamos todos los deportistas. ¿Por qué? Por qué es el más frecuentemente utilizado, más comúnmente mencionado y de más fácil acceso.

Sin embargo, creo que a veces equivocamos algunos conceptos y consideramos que todas las bebidas de colores que encontramos en la zona de “suplementación” o “vida sana” de cualquier gran almacén es una bebida isotónica. Y esto no es cierto.

La principal función de una bebida isotónica es facilitar nuestra re-hidratación. Para ello debe favorecer la absorción del agua, de ahí que la concentración de hidratos de carbono no exceda del 10%. Además debe llevar ciertos elementos que reduzcan la osmolaridad y mejoren la absorción del agua: sodio, maltodextrina, glutamina, alanina…son algunos ejemplos.

Estas bebidas suelen incorporar también otros elementos que tendemos a eliminar con la sudoración y que de esta manera, reponemos de inmediato: magnesio, calcio….

Las bebidas isotónicas no son absolutamente imprescindibles en actividades deportivas de menos de una hora, de las que fácilmente nos recuperamos con agua y en la siguiente comida. Pero la cosa cambia tras actividades de larga duración y sobre todo en verano.