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viernes, 22 de enero de 2016

NORDIC WALKING EN RUTA

¿Y por qué no…? Hasta ahora siempre hemos hablado del nordic walking como una actividad física que nos permite prevenir el sedentarismo,  mantenernos en forma y obtener innumerables beneficios para nuestra salud si es practicada de manera regular.  Pero más allá de realizar varias sesiones semanales de marcha nórdica para mantenernos fuertes y sanos,  el “nordic walking” puede ser una buena manera de viajar. Hablamos del Nordic Walking “en Ruta”.

Sin ir más allá de nuestras fronteras, España está repleta de grandes rutas que cruzan de norte a sur y de este a oeste. Todas ellas se pueden hacer caminando, por lo que paralelamente  también en técnica “nordic walking”. Recorrer un país a través de sus antiguas arterias y vías de comunicación es una forma de viajar diferente, que permite conocer más, descubrir la historia, la cultura y las tradiciones paso a paso sin perderse ningún detalle. 

El “Camino de Santiago”, la “Ruta / Vía de la Plata”, el “Camino del Cid” o la “Ruta de Carlos IV, son ejemplos de grandes rutas que podemos realizar en nuestro país. Todas pueden hacerse caminando, lo que implica una mayor inversión de tiempo que se verá  recompensada por la multitud de sensaciones y emociones que durante el viaje surgirán. 

¿QUE PUEDE APORTAR EL NORDIC WALKING AL RETO DE COMPLETAR UNA GRAN RUTA ? 

A nivel físico. Plantearse realizar una gran ruta en técnica “nordic walking” aportará ante todo, caminar más y en mejores condiciones. Retrasaremos la fatiga, preservando a las articulaciones y músculos de las temidas lesiones que suelen aparecer especialmente los últimos días fruto de las horas caminando, kilómetros y desniveles acumulados.  

Desde el punto de vista emocional nos aportará jornada tras jornada una inmensa energía. Caminar en técnica “nordic walking” nos permitirá comprobar como cada día que transcurre vivimos con mayor plenitud la ruta. Aumentará nuestra motivación, y fruto de ella posiblemente se completarán más kilómetros de los planificados para alguna jornada.  En definitiva emocionalmente caminaremos con una sonrisa y con menores sensaciones negativas. 

Pero para obtener la máxima efectividad en cada kilómetro realizado debe aplicarse una correcta técnica. De poco sirve utilizar los bastones de nordic walking si no conocemos su técnica de base. También es importante utilizar los bastones con la medida adecuada y no olvidarnos de un buen calzado deportivo, no bota de montaña ya que este último no permitirá evolucionar correctamente cunado realicemos el paso, con la consiguiente perdida de efectividad.  

CAMINAR CON BASTONES NO ES UNA CUESTIÓN DE EDAD  

Lejos va quedando la idea de que usar bastones de “nordic walking” o incluso de “montaña” es sinónimo de personas con problemas físicos o mayores. Por fortuna, hoy día su uso se está extendiendo, siendo reconocido por jóvenes y deportistas amantes de los deportes en la naturaleza. También sus  diversas variantes son cada día un gran aliciente para iniciarse en este deporte

Practicar “nordic walking” es invertir cada día en vosotros mismos. En vuestra salud física y emocional. Si os decidís hacer una de las bellas y magníficas rutas de nuestro país no os olvidéis de la frase mágica de nuestro poeta Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar……” también en Nordic Walking…..