Translate

domingo, 6 de marzo de 2016

NORDIC WALKING SERIES TÉCNICA 2º POST: LA CLAVE. ABRIR Y CERRAR

Tomando el esquí de fondo como referencia y origen de lo que conocemos hoy en día como “nordic walking”, nos será más  fácil entender la importancia que juega el abrir y cerrar la mano si queremos evolucionar en está técnica de caminar. En el esquí de fondo la tracción de brazos juega un papel fundamental para evolucionar con agilidad y rapidez en estilo clásico o libre. En ambos estilos la tracción de los brazos puede ser simultánea o alternativa, siendo muy importante que los bastones se claven por delante de la punta de la bota, y el bastón se mantenga clavado desde la fase del el impulso del esquí opuesto hasta bien entrada la fase de deslizamiento del otro esquí. En la fase final de este movimiento el brazo deberá quedar lo más extendido posible hacía atrás, siendo imprescindible abrir la mano para poder realizar el movimiento en su máxima amplitud.  

En el “nordic walking” ocurre algo similar, considerando como principal diferencia que en lugar de deslizar los pies por el suelo los levantamos para realizar el paso. Así, mantenemos la mano cerrada  cogiendo el bastón cuando el brazo va hacia delante, y lo clavamos.  Abrimos la mano mientras iniciamos la fase de impulso y el brazo se desplaza hacia atrás, quedando este  lo más extendido posible con la mano abierta. Esta la denominamos “área de movimiento”.  

En esta área de movimiento en la que los brazos de manera alternativa con el paso (brazo derecho pierna izquierda y viceversa) destacamos tres fases: clavar (mano cerrada cogiendo el bastón), impulsar (la mano inicia su abertura hasta la máxima extensión del brazo), y recuperar (cuando el brazo inicia de nuevo su movimiento hacia delante, terminando de nuevo con el agarre del bastón en la primera fase). Mano cerrada.

En toda esta descripción de la aplicación correcta de la técnica, la “dragonera” o guante donde introducimos la mano es fundamental y en el elemento diferenciador entre el bastón de “nordic walking” y el de montaña. Sin este agarre específico en el que la “dragonera” está insertada en la empuñadura permitiendo a su vez que la mano también este sujeta al bastón, sería imposible aplicar correctamente la técnica y controlar este en la fase de recuperación.