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viernes, 12 de agosto de 2016

NORDIC WALKING SERIES: DIME COMO CAMINAS Y TE DIRÉ COMO COMUNICAS

Antes de nada es indispensable recordar que todo lo que hacemos con nuestro cuerpo comunica algo hacia los demás acerca de nuestra forma de sentir, de pensar o de ser.

Los últimos estudios al respecto confirman que: así como cada persona tiene sus propias huellas digitales y su forma única e irrepetible de firmar, así mismo tiene su forma única y especial de caminar. Es decir que si al desplazarse, una persona siempre arranca con el pie derecho y mueve la cadera lentamente y coordina el movimiento del pie con el del brazo opuesto, esa forma particular de andar es única de ella y no existe la menor posibilidad de que ninguna otra en ninguna parte del mundo camine exactamente igual. Pero, ¿qué es lo que cada persona comunica al ir caminando por la calle, o por un parque paseando, al entrar en nuestro lugar de trabajo o cuando camina a buen ritmo con el objetivo de realizar ejercicio físico?

Aquí os lo explicamos:

Arrastrar los pies

Caminar arrastrando los pies revela cierta inseguridad, pero sobre todo, comunica cansancio y apatía. Al caminar así se demuestra que se tiene cierta indiferencia hacia la situación en la que se está.

Marcar el paso

Cuando se marcan mucho los pasos lo que se demuestra es seguridad y confianza; sin embargo, cuando se exagera puede dar a entender que se va  de "sobrado por la vida", o lo que es lo mismo; creerse mejores que las demás, y que se creen con derecho a mirar a los demás por encima del hombro debido a su situación de superioridad (ya sea fundada o infundada). Lo ideal es mediar la fuerza con que se pisa y así denotar un carácter energético.

Caminar derecho

Caminar con la espalda recta refleja seguridad ante todo y equilibrio emocional. Por el contrario, ir encorvado comunica inseguridades y hasta incomodidad con la sociedad y las situaciones que en ella se viven.

Caminar deprisa

Cuando alguien camina con pasos apresurados o como si tuviera siempre prisa, refleja nerviosismo o hiperactividad. Si se quiere transmitir dinamismo o energía, lo recomendable es moderar la velocidad y caminar siempre con la misma intensidad.

Caminar con la vista en alto

Se puede pensar que se transmite poder y superioridad, pero dicha forma de caminar está más cercana a la soberbia, provocando en según que circunstancias, "miedo" o rechazo. Sin embargo, lo correcto es llevar la vista al frente, es decir, que no esté dirigida hacía abajo o hacia arriba, creando así una línea recta imaginaria. 

Así pues, la manera en que caminamos comunica, pues a través de ella, nuestra mirada o postura comunicamos inconscientemente lo que sentimos o pensamos. No se trata de fingir, simplemente que imagen queremos proyectar de nosotros y en que circunstancias. Pon en práctica tu manera de caminar y marca tu propio estilo que te identifique y diferencie de los demás. Sin lugar a dudas practicar "nordic walking" puede marcar esa diferencia.